Alemania detiene a su mujer más buscada, vinculada con robo, secuestro y atentados
May 27, 2026
Oficialmente, un tribunal en Alemania condenó a 13 años de prisión a Daniela Klette, exintegrante de la histórica organización armada de extrema izquierda conocida como la Fracción del Ejército Rojo (RAF) y la mujer más buscada del país.
A Daniela, que se le arrestó en febrero de 2024 en Berlín luego de más de 30 años escondida, la declararon culpable de seis cargos de robo armado, infracciones contra la ley de armamento y otro cargo de secuestro con extorsión, todos ocurridos entre 1999 y 2016.
Acá vamos a hacer una pausa y devolvernos en el tiempo, porque el contexto es importante.
La Fracción del Ejército Rojo surgió a fines de los años 60 en Alemania Occidental como una organización marxista revolucionaria que le juró la guerra al imperialismo estadounidense y al capitalismo.
Si bien, en un inicio, se mantuvieron más por el lado activista, durante los años 70 y 80 se volvieron internacionalmente conocidos por secuestros, asesinatos, atentados con bombas y ataques contra empresarios, jueces, policías, militares gringos y figuras políticas alemanas.
Quizás, su caso más sonado sea el del empresario Hanns Martin Schleyer, al que secuestraron y asesinaron en 1977, marcando un antes y un después en la historia contemporánea alemana.
Claramente, todos estos casos los llevaron a ser buscados por todo el mundo, por lo que, oficialmente, anunciaron su disolución en 1998 y los miembros que quedaban se escondieron.
Entre ellos están Daniela y Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub, sus dos excompañeros más conocidos.
Daniela, que ahora tiene 67 años, por los últimos 30 vivió utilizando una identidad falsa en un apartamento en el barrio de Kreuzberg, en el centro de Berlín.
Y si bien dejó de lado los atentados, se mantuvo robando supermercados y carros blindados, algo que, según la fiscalía, ya no lo hacía por ideología, sino para sobrevivir.
Ahora, esto me parece importante mencionarlo: en realidad el juicio no se enfocó directamente en los atentados de la RAF, sino que en sus 13 robos a mano armada.
Al final, el juzgado determinó que, si bien está alejada del activismo, sigue siendo un riesgo por el uso de armas y la violencia organizada, por lo que se tomó la decisión de imponerle 13 años de prisión.
Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub siguen prófugos.