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Internacional

Argentina debate ley para vender terrenos rurales a extranjeros

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Por

Sergio Salazar

July 20, 2026

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Mientras los argentinos estaban ocupados viendo la Copa del Mundo y celebrando el último baile de Messi, su gobierno se los estaba bailando a ellos y se propuso una muy polémica ley que vendría a cambiarlo todo.

De manera resumida, el gobierno de Javier Milei quiere modificar la Ley de Tierras Rurales para eliminar la mayoría de las restricciones que existen hoy en día y así poder vender tierras a extranjeros.

La cosa está así:

La Ley de Tierras Rurales, entre otras cosas, establece:

Primero, que los extranjeros pueden controlar como máximo el 15% de la superficie rural de Argentina, de cada provincia y de cada municipio.

Y segundo, que una sola nacionalidad no puede concentrar más del 30% de ese porcentaje.

 

 

Hoy en día, existen más de 13 millones de hectáreas rurales en manos extranjeras. Eso es casi un 5% de TODAS las tierras rurales del país.

Según el Observatorio de Tierras argentino, esas 13 millones de hectáreas extranjerizadas están en puntos claves como fronteras, quebradas y ríos, zonas con potencial minero, mantos acuíferos, bosques nativos y hasta glaciares.

Y según este mismo observatorio, 36 municipios ya superan ese límite del 15% de tierras a manos extranjeras y hay cuatro, en los que la mitad del territorio está bajo propiedad extranjera.

Entonces, ¿qué es lo que quiere Milei? Muy sencillo: ampliar ese porcentaje.

A través del proyecto de “Inviolabilidad de la propiedad privada”, se quiere eliminar la mayoría de esas restricciones. Específicamente, lo que se propone en lo siguiente:

  1. Eliminar el límite del 15% para la compra de tierras rurales por extranjeros a nivel nacional, provincial y municipal.
  2. Eliminar el tope de 1.000 hectáreas para adquisiciones individuales en zonas de alto valor productivo.
  3. Eliminar las restricciones para comprar tierras en zonas de frontera o cercanas a cursos de agua permanentes.
  4. Modificar el concepto de titularidad extranjera y así poder ampliar la posibilidad de compra por parte de personas físicas y sociedades con capital internacional.
  5. Desaparecer el Consejo Interministerial de Tierras Rurales.

¿Cuál es la excusa para este proyecto? Según el gobierno, todas estas restricciones desincentivan la inversión.

Básicamente lo que dicen es que si permiten mano extranjera, va a aumentar la productividad, se impulsarían nuevos proyectos agrícolas, energéticos y mineros y se generaría empleo.

Curiosamente, este proyecto tiene algunas excepciones.

Por un lado, todas las restricciones se van a mantener cuando el comprador sea un Estado extranjero, empresas estatales o entidades controladas por gobiernos extranjeros.

 

 

Este punto aplica especialmente para China, donde el gobierno de Milei ha dicho abiertamente que no quiere que China sea dueño de sus tierras.

Pero, por el otro, para las personas físicas y empresas privadas, las restricciones desaparecerían prácticamente por completo.

Ahora, evidentemente, no es un proyecto sin críticas.

Desde ya, la oposición y diversas organizaciones han denunciado que este proyecto abre la puerta para que cada vez más terreno quede en manos extranjeras y que el Estado no tenga la capacidad de proteger sus recursos.

Y segundo, que ya no es solo un tema de la cantidad de hectáreas, sino de quién controla territorios con acceso al agua, minerales, fronteras, corredores productivos, especialmente en la Patagonia.

 

 

Donde, dicho sea de paso, durante una presentación ante inversores, Demian Reidel, jefe del Consejo de Asesores de Milei, dijo que Argentina, y en especial la Patagonia, tiene enormes recursos naturales y que no es falta de tierras; “obviamente, el problema es que estas áreas están pobladas de argentinos”.

Si bien el proyecto ya se aprobó dentro de la Cámara de Diputados, ahora pasó al Senado, donde tienen hasta el 6 de agosto para votarlo, luego de que postergaron la votación oficial porque no lograron reunir suficiente apoyo.

¡Así que no todo está perdido!