Entre eficiencia y control: el gobierno que Laura Fernández dice que Costa Rica necesita
April 8, 2026
Entre anuncios concretos y respuestas directas, la conversación giró en torno a cómo arrancará su gobierno, qué temas marcarán la agenda y, bueno, también al estilo con el que pretende liderar.
De entrada, Fernández adelantó que uno de sus primeros movimientos será firmar el decreto de organización del Poder Ejecutivo.
Es decir, definir cómo se va a estructurar el gobierno: las funciones de las vicepresidencias, quiénes serán ministros rectores y cómo se van a agrupar los distintos sectores: ambiente, educación, social, entre otros, junto con las instituciones que los integran.
A esto se suma el decreto para convocar a sesiones extraordinarias en la Asamblea Legislativa (cuando el Poder Ejecutivo puede decir que sí se habla y qué no), donde, según explicó, retomará todos, sí, todos los proyectos de ley impulsados por la administración de Rodrigo Chaves que no fueron aprobados en este periodo.
Sobre la agenda de fondo, Fernández puso sobre la mesa varios temas prioritarios: las expropiaciones, la situación en Crucitas, la modernización del mercado eléctrico y las jornadas laborales 4x3, especialmente pensando en jóvenes de zonas rurales. También dejó claro que la legalización de la marihuana no está entre sus prioridades inmediatas.
En materia legislativa, planteó la necesidad de crear una comisión especial que revise y mejore el reglamento de la Asamblea Legislativa.
Y, de cara a la conformación de su gabinete, adelantó que en los primeros días de mayo dará a conocer a sus ministros. Incluso, reconoció que valora mantener a algunas figuras de la actual administración.
Además agregó que entre siete y ocho ya están elegidos, según dijo, pero con una advertencia: no llevará personas “a calentar la silla”.
Otro punto que tocó fue el Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP), en el cual insistió en que se necesitan estudios técnicos sólidos antes de avanzar en cambios.
En educación, defendió los avances recientes, señalando que el país ha logrado mejorar la infraestructura, alcanzar el 100% de conectividad y ampliar la cobertura en territorios indígenas.
Y, en paralelo, planteó una reestructuración del Estado por medio de la posible fusión de instituciones en sectores como ambiente (MINAE), agricultura (MAG), social y vivienda, así como de la eliminación de algunas de ellas.
Hacia el cierre, Fernández reforzó un mensaje político más amplio: Costa Rica, dijo, sigue siendo un ejemplo de democracia madura, pero necesita decisiones firmes. Prometió trabajar “sin descanso”, aplicar mano dura contra la corrupción y “limpiar la política” del país.