¿Qué fue lo qué pasó en Picnic?
March 24, 2026
Lollapalooza, Coachella o Tecate Pal’ Norte son algunos de los ejemplos que tenemos, al norte y al sur, en nuestra región. Espacios donde la música contemporánea sigue siendo central, sí, pero ya no necesariamente dominante.
En su primera fecha, más de 30.000 personas llegaron a Pedregal: cuatro escenarios que mezclaron rock, pop, urbano y electrónica, y una programación diseñada para mantener al público en constante movimiento entre stages con un total de 26 presentaciones.
Maná dio la nostalgia, Ozuna y Yandel sostuvieron la energía urbana (con un toque de reconfiguración sinfónica), mientras artistas como Young Miko o Rels B metieron más el pulso contemporáneo.
En la segunda fecha Christina Aguilera, Juanes, Enanitos Verdes, Simple Plan y Christian Nodal no solo ampliaron el espectro generacional, sino que evidenciaron la intención de construir un cartel transversal, donde el valor no está en la coherencia sonora, sino en la coexistencia de públicos, combinando estos shows con artistas urbanos como Mora, Jhay Cortez, Lunay y Danny Ocean para un total de 29 artistas.
Sin embargo, desde la perspectiva del gerente general de JOGO, Adrián Gutiérrez, armar ese cartel es cada vez más difícil. No porque falte público, sino porque hay más conciertos durante el año. Muchos artistas ya han venido recientemente, incluso con shows propios.
A eso se suma la dinámica del género urbano, donde muchos de sus principales exponentes ya han sido parte del festival en ediciones recientes o, simplemente, no están disponibles en ciertas giras.
La estrategia ha sido apostar por artistas emergentes, como por ejemplo: Yan Block, Aria Vega o Juan Duque para esta edición o el caso de Kapo, Kybba o Rainao, nombres que todavía están creciendo y que, con el tiempo, terminan consolidándose en escenarios más grandes.
Ahora, seguimos en el FIA :)