Tres noticias buenas, bonitas y ¿baratas?
March 13, 2026
Por los pelos
Para comenzar, hace muuuuuucho tiempo, les había contado sobre el asteroide 2024 YR4,
Como es probable que no se acuerden, porque fue hace años, en resumen, en 2024 se descubrió esta roca, de unos 60 metros de diámetro que, para nuestra mala suerte, tenía cerca de un 4% de probabilidad de impactar la Luna el 22 de diciembre de 2032.
Y sí, yo sé que 4% suena como muy poco, pero no es 0% y, con la suerte que nos manejamos últimamente, no queda de más ser precavidos.
El asunto es que diversos astrónomos se pusieron a estudiar qué pasaría si realmente chocaba contra la luna y los resultados son… ufff, desalentadores.
La energía liberada sería enorme, equivaldría a varios megatones de TNT, que es suficiente para crear un cráter de aproximadamente un kilómetro de ancho en la superficie lunar.
Desde la Tierra, lo que veríamos sería un destello enorme, antes de que nos comiencen a llover millones de kilos de polvo y rocas, en forma de lluvias de meteoros durante varios días.
Pero bueno, ya no se tienen que preocupar por eso, ya que gracias a mi telescopio favorito, el James Webb, se logró calcular con mayor precisión la órbita y confirmaron que no hay ninguna posibilidad de que golpee la Luna.
El asteroide va a pasar a unos 21.000 kilómetros de distancia. Que suena como mucho, pero en términos astronómicos, es por los pelos.
La segunda buena noticia es que, aunque fuera a chocar, ya hemos estado practicando para este momento.
En 2022, la NASA lanzó la misión Double Asteroid Redirection Test (DART), con un objetivo muy sencillo: estrellar una nave contra un asteroide para ver si era posible cambiar su trayectoria.
El blanco fue Dimorphos, un pequeño asteroide que orbita otro llamado Didymos.
La nave impactó directamente a más de 20.000 kilómetros por hora y, ¿adivinen qué? Logramos cambiar la órbita del asteroide mucho más de lo previsto.
Así que no se preocupen, si en algún momento llegamos a estar en peligro, es tan sencillo como estallar una nave y listo.
Nueva nutrición
En otros temas, dicen que somos lo que comemos. Y en Noruega, acaban de anunciar un cambio total a la forma en que se alimenta a la población.
Ellos se convirtieron en el primer país del mundo en transicionar de manera total para dejar de usar pollos de engorde de crecimiento rápido, los llamados “pollos Frankenstein”, para comenzar a consumir pollos con un 100% de bienestar animal.
Y es que, por décadas, se han estado criando estos pollos de engorde con un régimen estricto para crecer lo más rápido posible.
La idea es que en un par de semanas tengan el tamaño necesario para consumo. Claramente, esto conlleva un montón de problemas cardíacos, deformaciones óseas y dificultades para caminar.
En resumen, el cuerpo no les soporta el ritmo al que crecen. Por eso Noruega tomó la decisión de eliminarlos gradualmente.
En cambio, ahora van a utilizar razas de crecimiento más lento, o sea, pollos que tardan más tiempo en alcanzar el tamaño de consumo, pero que tienen vidas más saludables y menos problemas físicos.
Y la esperanza es que otros gobiernos del mundo vean que esto funciona y también se replanteen la forma en que crían a los animales.
Mente tranquila
Y ya para cerrar, les voy a contar algo: yo siempre he sido defensor de que está bien no estar bien, si eso significa que vamos a cuidar nuestra salud mental.
Como una persona que por mucho tiempo tuvo que convivir con depresión y, hoy en día, muchísima ansiedad, he aprendido que es justo y necesario tomarse un día de no ser “útiles”, si eso significa no irnos en una espiral de depresión.
Y hay muchas cosas que podemos hacer para ayudarnos a salir de ahí. Buscar ayuda profesional, hablar con personas cercanas a nosotros; algo que a mí me funcionaba demasiado era ponerme pequeñas metas (logrables, obvio), para sentir esa emoción y ese sentimiento de haber logrado algo.
Y según investigadores de la Universidad de Rutgers, el ejercicio y la meditación combinados ayudan a combatir la depresión.
Lo que hicieron fue tomar a un grupo de personas con síntomas de depresión y les pidieron hacer una rutina de ejercicio y meditación por ocho semanas, y llegaron a la conclusión de que esta combinación redujo los síntomas de la depresión en un 40%.
¿Y saben qué es lo mejor de todo? Que tampoco es que haya que irse de ride; con solo dos sesiones de ejercicio y meditación a la semana, se comenzaron a ver los resultados.
Su teoría es que ambas funcionan tan bien juntas porque el ejercicio ayuda a energizar el cuerpo, mientras que la meditación entrena la mente para concentrarse y gestionar los pensamientos negativos.
En pocas palabras, esta combinación mejora la actividad cerebral relacionada con la regulación del estado de ánimo.
Yo sé que uno no siempre tiene la energía para levantarse de la cama y salir, pero si la encuentran, puede que les haga muchísimo bien.