Acusan a El Salvador de crímenes de lesa humanidad
March 30, 2026
un grupo de juristas internacionales presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una acusación formal contra Nayib Bukele y su gobierno, por crímenes de lesa humanidad.
Este informe es uno de los más completos presentados contra El Salvador, cuenta con más de 275 páginas y tiene más de 1.700 fuentes primarias y secundarias.
Y el principal hallazgo es que, desde que entró a regir el estado de excepción en 2022, más de 89,000 personas han sido detenidas, muchas sin orden judicial ni pruebas sólidas.
La cantidad de personas detenidas equivale a alrededor del 1,4% de la población del país y el mismo gobierno salvadoreño ha admitido que al menos 8.000 de estos detenidos eran inocentes.
Además, más de 33.000 detenidos no figuraban como pandilleros en los registros de la policía y sus arrestos se dieron por perfilamiento, por el simple hecho de tener tatuajes o por apariencia física.
Y de ese total solo 5,000 han sido liberadas.
Además, recolectaron testimonios que dejan en evidencia hacinamiento extremo, falta de atención médica y torturas.
Por si fuera poco, encontraron un patrón sistemático de torturas, golpizas, electrocuciones, violaciones sexuales y ejecuciones extrajudiciales.
En total, al menos 500 personas han muerto bajo custodia, donde el 90% de ellos no tenían perfil de ser pandilleros.
Según la organización Socorro Jurídico Humanitario, la cifra real de muertos sería de al menos 2.000.
Y es justamente por este patrón sistemático de persecución estatal que lo que está sucediendo en El Salvador podría elevarse a crímenes de lesa humanidad.
Ahora, ¿qué consecuencias podría acarrear este informe?
A buenas y primeras, se abre la posibilidad para que la Corte Penal Internacional investigue al gobierno y a Bukele, en especial porque los crímenes de lesa humanidad no prescriben y son competencia de instancias globales.
Y segundo, en el plano diplomático, podrían enfrentarse a sanciones o condicionamientos en cooperación y financiamiento.
Pero, ¿qué consecuencias REALES podría acarrear este informe?
Absolutamente ninguna.
La realidad es que la justicia es lenta y cuando hablamos de la Corte Penal Internacional es aún mayor. Para condenar este tipo de crímenes, no puede existir la más mínima duda de que se cometieron, y es por eso que comprobarlos es tan difícil y, en la mayoría de los casos, se termina juzgando a los mandos medios y bajos, no a la cabeza.