Cosas buenas
January 7, 2026
Costa Rica cerró el año 2025 con una serie de logros económicos, sociales, ambientales y culturales que reflejan la solidez y resiliencia integral del país frente a los desafíos globales e internos que aquejan el acontecer nacional.
Durante el año, distintos sectores mostraron avances significativos, desde la economía y la energía hasta la educación, la salud y el turismo, consolidando la reputación e imagen del país como referente regional en sostenibilidad y en bienestar social.
Por lo tanto, este balance anual, con sus diferentes matices, refleja un panorama alentador y de crecimiento estable en diversos sectores estratégicos, proyectando confianza tanto a nivel nacional como internacional para la nación :)
Ahora bine, en enero de 2025, el país inició el año con un crecimiento económico sólido. Según el Banco Central de Costa Rica (BCCR, 2025), se proyectó un crecimiento cercano al 4 %, impulsado principalmente por las exportaciones y la actividad en zonas francas, reflejando la resiliencia del país frente a un entorno global complejo.
De manera complementaria, un análisis de La República (2025) destacó que las zonas francas impulsaron la mayor aceleración interanual de los últimos dos años, consolidando su papel como motor clave del crecimiento económico y fortaleciendo la inversión y la producción en sectores estratégicos del país.
De este modo, el desempeño económico del país generó expectativas positivas sobre la creación de empleo y la consolidación de la solidez macroeconómica nacional desde el inicio del año.
En febrero, Costa Rica consolidó su liderazgo regional en energías renovables, logrando que más del 98 % de la electricidad del país proviniera de fuentes limpias (ICE, 2025). Este resultado refleja la combinación del uso de plantas hidroeléctricas, geotermia, energía eólica y solar, que permite un suministro eléctrico confiable, eficiente y ambientalmente responsable.
Además, este logro reafirma el compromiso del país con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente, promoviendo la reducción de emisiones de carbono y fortaleciendo la competitividad económica.
Por lo cual, la experiencia costarricense sirve como modelo regional de desarrollo responsable con el medio ambiente, demostrando que es posible impulsar el crecimiento económico al mismo tiempo que se protege el entorno natural y se garantiza un suministro energético sostenible para la población.
A su vez, en marzo, el país fue reconocido como el país más feliz de América según el World Happiness Report 2025, ubicándose además, entre los más felices del mundo (World Happiness Report, 2025). Este reconocimiento pretende reflejar los altos niveles de bienestar, cohesión social, confianza institucional y calidad de vida de la población, evidenciando el impacto positivo de políticas públicas integrales, valores culturales y relaciones comunitarias sólidas.
Por otra parte, en abril, la inflación interanual se mantuvo cercana a cero, favoreciendo el poder adquisitivo de los hogares (INEC, 2025). Desde el INEC, se infiere que el control de precios permitió a las familias planificar sus finanzas con mayor seguridad y contribuyó a la estabilidad económica, fortaleciendo la confianza de los ciudadanos en las políticas implementadas.
Asimismo, en mayo, Costa Rica consolidó su liderazgo como destino de turismo sostenible, siendo reconocida en rankings internacionales como uno de los principales referentes en turismo responsable (Instituto Costarricense de Turismo [ICT], 2025).
Este reconocimiento se apoyó en la implementación de prácticas que combinan conservación ambiental y desarrollo comunitario, incluyendo programas de ecoturismo, certificaciones de sostenibilidad para alojamientos y operadores, así como la promoción de rutas culturales y naturales que benefician directamente a más de 120 comunidades locales.
La promoción de estas experiencias generó impactos económicos positivos, mediante la creación de empleo y el aumento de ingresos por turismo, y culturales, al fortalecer la identidad y el patrimonio local, consolidando a Costa Rica como un modelo regional en turismo responsable y sostenible.
En junio, se anunciaron importantes avances en conservación marina y protección ambiental, con la implementación de nuevas medidas orientadas a preservar áreas marinas y costeras estratégicas del país (MINAE, 2025). Estas acciones incluyen la ampliación de zonas protegidas, la regulación más estricta de actividades pesqueras y turísticas en ecosistemas sensibles, así como programas de monitoreo y restauración de arrecifes y manglares.
Desde esta perspectiva, estas iniciativas no solo fortalecen la biodiversidad y la resiliencia de los ecosistemas costeros, sino que también promueven la investigación científica y la generación de conocimiento sobre la gestión sostenible de los recursos naturales.
Luego, en julio, diversos proyectos educativos y científicos nacionales recibieron un financiamiento internacional que superó los 15 millones de dólares, fortaleciendo de manera significativa la ciencia, la tecnología y la educación en el país (Delfino.cr, 2025).
Estas inversiones permitieron la mejora de laboratorios e infraestructura tecnológica en universidades e institutos de investigación, la formación de más de 500 profesionales especializados mediante becas y programas de intercambio, así como la ejecución de más de 30 proyectos científicos de alto impacto en áreas como biotecnología, energías renovables y gestión ambiental.
Gracias a estos avances, el país se podría proyectar como un centro regional de innovación y conocimiento, consolidando su capacidad para generar soluciones sostenibles, impulsar la competitividad académica y científica, y posicionarse como referente en investigación aplicada en América Latina.
Ahora bien, en agosto, el país avanzó en políticas de salud pública preventiva, mejorando la cobertura y atención primaria, especialmente en zonas rurales (CCSS, 2025). Estas mejoras fomentan hábitos saludables, reducen enfermedades crónicas y garantizan un acceso equitativo a los servicios de salud, elevando la calidad de vida de los habitantes de la periferia del país.
De manera destacable, en septiembre, se registraron avances significativos en la reducción de contaminación, el impulso al arte y el desarrollo de proyectos científicos en Costa Rica (Delfino.cr, 2025).
Entre las acciones más relevantes se incluyeron la disminución de residuos sólidos en zonas urbanas en un 12 %, la implementación de programas de reciclaje y educación ambiental en más de 50 comunidades, así como la inauguración de 15 exposiciones artísticas que promovieron la cultura local. Además, se financiaron y pusieron en marcha más de 20 proyectos científicos en áreas como conservación marina, biodiversidad y energías limpias, fortaleciendo la investigación aplicada y la innovación tecnológica.
Por otra parte, en octubre, el país obtuvo respaldo financiero internacional gracias a su disciplina fiscal, con reconocimiento explícito del Fondo Monetario Internacional y otros organismos multilaterales (Fondo Monetario Internacional, 2025).
Este aval destacó la gestión responsable de las finanzas públicas, la reducción de la deuda y la consolidación de políticas fiscales sostenibles. Como resultado, se refuerza la percepción de estabilidad macroeconómica del país, proyectando confianza entre los mercados internacionales y los inversionistas, y consolidando la posición de Costa Rica como un ejemplo regional de manejo financiero sólido y transparente.
Seguidamente, en noviembre, el país participó en distintas ferias internacionales de turismo, incluyendo su participación en el World Travel Market, consolidando su imagen como un destino global de primer nivel (Travel and Tour World, 2025). Durante estos eventos, se promovieron experiencias culturales, naturales y sostenibles que muestran la riqueza del patrimonio costarricense, impulsando la llegada de visitantes y la diversificación del turismo en distintas regiones del país.
Finalmente, en diciembre, el país consolidó su presencia en el comercio internacional al diversificar significativamente su oferta exportadora, pasando de exportar principalmente cuatro productos tradicionales a inicios de los años 80 a más de 4 000 bienes y servicios distribuidos en alrededor de 150 mercados internacionales en 2025 (PROCOMER, 2025).
Este cambio estructural en la economía ha permitido que la manufactura avanzada represente actualmente el 84 % del sector macroindustrial de bienes, mientras que los servicios intensivos en conocimiento concentran el 58 % del total exportado en ese segmento. La diversificación también generó más de 709 000 empleos, con un 43 % de participación femenina y un 19 % de la actividad exportadora localizada fuera de la Gran Área Metropolitana.
De este modo, es evidente que el país ha demostrado tener la capacidad, el talento y la voluntad para avanzar frente a los complejos desafíos del acontecer internacional y nacional.
Los logros alcanzados en economía, educación, salud, cultura y medio ambiente reflejan el esfuerzo conjunto de una sociedad, donde el progreso no depende, de manera única, de las autoridades políticas, sino también de la participación activa y comprometida de la ciudadanía.
Por lo cual, este balance invita a cerrar el año con orgullo y a mirar hacia el año nuevo con optimismo, recordando que, en unión y con una visión integradora, Costa Rica puede continuar construyendo un futuro más justo, sostenible y lleno de oportunidades para todxs.