El desafío fiscal de Costa Rica ¿Qué sabemos hasta ahora?
June 10, 2026
Mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) insiste en que Costa Rica necesita fortalecer los ingresos del Estado para mantener unas finanzas públicas sostenibles, el Ministerio de Hacienda asegura que su estrategia pasa por recaudar mejor los impuestos existentes, no por crear nuevos.
Sin embargo, en medio de ese esfuerzo por contener el gasto público y hacer más eficiente el uso de los recursos, algunas instituciones ya están advirtiendo posibles consecuencias. Una de ellas es el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), que asegura que las restricciones presupuestarias impuestas por Hacienda podrían afectar la preparación de las elecciones municipales de 2028 y limitar parte de su funcionamiento.
¿Qué dice el Fondo Monetario Internacional?
El FMI considera que Costa Rica ha mejorado el manejo de sus finanzas públicas durante los últimos años, pero también advierte que el país necesita fortalecer sus ingresos para que el Estado pueda seguir financiando de manera sostenible servicios como educación, salud, seguridad e infraestructura.
En otras palabras, el organismo reconoce que controlar el gasto público ha sido importante, pero sostiene que eso no basta por sí solo. También es necesario mejorar la recaudación de impuestos, sobre todo porque, según datos del Ministerio de Hacienda, durante el primer trimestre de este año el Gobierno recibió menos dinero del esperado debido a una caída en los ingresos tributarios.
Además, el FMI señaló que el superávit primario —es decir, el dinero que le sobra al Estado después de cubrir sus gastos normales, pero antes de pagar los intereses de la deuda— bajó a 0,9% del PIB en 2025. Al mismo tiempo, la deuda pública aumentó hasta representar el 60,4% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que significa que el país debe un monto equivalente a poco más del 60% de todo lo que produce la economía en un año.
Aunque mantiene una valoración positiva sobre Costa Rica, el organismo estima que el crecimiento económico se desacelerará a 3,6% en 2026, influido por factores como el aumento de los precios internacionales del petróleo y las tensiones que afectan el comercio mundial.
La apuesta de Hacienda: recaudar mejor, no crear nuevos impuestos
Ante este panorama, una de las principales dudas es si el Gobierno prepara un nuevo paquete de impuestos. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda asegura que no planea crear nuevos impuestos ni aumentar los existentes.
Según explicó el viceministro Víctor Carvajal, la estrategia consiste en recaudar mejor los impuestos que ya existen, fortaleciendo la lucha contra la evasión fiscal y el contrabando, además de simplificar el sistema tributario para facilitar su cumplimiento.
Eso sí, el Gobierno confirmó que analizará algunas recomendaciones del FMI, como revisar ciertas exenciones tributarias —beneficios que permiten que algunas personas o actividades paguen menos impuestos o no los paguen del todo— y estudiar propuestas como que la canasta básica pase de tributar el 1% de IVA actual a la tarifa general del 13%.
Pero las medidas para contener el gasto ya generan tensiones…
Mientras Hacienda busca fortalecer las finanzas públicas sin crear nuevos impuestos, algunas instituciones aseguran que las restricciones presupuestarias ya están afectando su funcionamiento.
Uno de los casos más recientes es el del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), que aprobó bajo protesta su anteproyecto de presupuesto para 2027 y advirtió que los límites de gasto establecidos por el Ministerio de Hacienda podrían complicar la preparación de las elecciones municipales de 2028.
La propuesta contempla un presupuesto de ₡58.531 millones, unos ₡19.276 millones menos que el aprobado para 2026. En otras palabras, el Tribunal operaría con un recorte cercano al 25%.
¿Por qué el TSE cuestiona ese recorte?
Según los magistrados, el principal problema es que Hacienda incluye dentro del límite máximo de gasto institucional la contribución estatal a los partidos políticos, conocida como deuda política, que para 2027 asciende a ₡4.293 millones.
El TSE sostiene que ese dinero no financia sus operaciones diarias, sino que por mandato constitucional debe entregarse a las agrupaciones políticas. Por eso considera que esos recursos deberían contabilizarse en una partida separada y no reducir el margen disponible para cubrir sus propias necesidades.
Preparar una elección empieza mucho antes de votar
Aunque en 2027 no habrá elecciones nacionales ni municipales, el Tribunal recuerda que cerca del 40% de los gastos relacionados con las elecciones municipales de 2028 se ejecutan durante el año previo, cuando se realizan tareas de organización, logística y supervisión.
Además, proyecta que esos comicios podrían involucrar más de 45.000 candidaturas, más de 6.000 cargos de elección popular y la participación de más de 150 partidos políticos.
A esto se suma una reforma al Código Electoral que obligará a revisar las fotografías y hojas de vida de las personas candidatas, aumentando todavía más la carga de trabajo de la institución.
El TSE también recuerda que en los últimos años ha asumido nuevas responsabilidades legales y que necesita invertir más en ciberseguridad. Por eso advierte que mantener las actuales restricciones presupuestarias podría afectar la modernización de sus servicios e incluso la organización de futuros procesos electorales.