Invierno tardío, más calor y menos lluvia: esto trae el clima en Costa Rica para este 2026
April 24, 2026
Bueno, si sienten que las lluvias no terminan de llegar como siempre… tiene sentido. Según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), este año la época lluviosa viene atrasada unos 15 días.
Pero… ¿Eso qué significa?
Que las lluvias que normalmente arrancan entre finales de abril y principios de mayo, este año se van a empezar a sentir más bien hacia mediados o incluso finales de mayo. Y además, no van a entrar de golpe, sino de forma más gradual.
¿Un invierno que no arranca de una sola vez?
Aquí lo que se está viendo es que el invierno no va a arrancar de golpe, como suele pasar otros años. No va a pasar eso de que, de un día para otro, empieza a llover seguido y ya se siente que cambió la temporada. Más bien, todo apunta a que el invierno va a ir entrando poco a poco, de forma más pausada.
Va a haber días de lluvia, luego varios días secos, después vuelve a llover… y así, de forma intermitente. Entonces, digamos, al inicio se va a sentir como un clima un tanto mezclado, donde todavía no termina de definirse si ya entramos de lleno al invierno o si sigue ese arrastre del verano.
Va a llover… pero menos
Otro punto importante es que, en general, va a haber menos lluvia de lo normal, sobre todo entre mayo y julio. En el Pacífico, el Valle Central y parte de la Zona Norte, puede llover hasta un 20% menos. En el Caribe, la lluvia estaría más cerca de lo normal.
¿Esto qué implica?
Que aunque sí va a llover, no va a ser tan constante ni tan fuerte como en otros años. El suelo se seca más rápido, los ríos no crecen igual y los días sin lluvia se sienten más.
La canícula: una pausa más fuerte dentro del invierno
A mitad de año entra la canícula, que básicamente es una pausa dentro del invierno donde deja de llover por varios días seguidos. Eso pasa todos los años, pero este 2026 viene más fuerte.
Se esperan más días secos seguidos, más calor y una pausa más larga de lo normal . En la práctica, en pleno invierno podría sentirse como un mini verano, sobre todo en zonas como Guanacaste, el Pacífico y el Valle Central.
El Niño: el factor que está moviendo todo
Y bueno, detrás de todo esto hay un actor crucial, el fenómeno de El Niño.
El Niño es un cambio en la temperatura del océano Pacífico que altera el clima en muchas partes del mundo, incluyendo Costa Rica. Cuando el mar se calienta más de lo normal, eso cambia cómo se forman las nubes y cómo se distribuye la lluvia.
Según el IMN, hay cerca de un 60% de probabilidad de que El Niño se active a partir de junio. Y cuando eso pasa, normalmente ocurre un patrón bastante claro en el país.
Primero, llueve menos. Se estima una reducción entre un 10% y un 30% de las lluvias, dependiendo de la región . Eso hace que los periodos secos sean más largos y que la temporada lluviosa pierda fuerza.
Segundo, suben las temperaturas. Con menos nubes y menos lluvia, el sol pega más directo y el ambiente se vuelve más caliente. Para este año, se proyecta que las temperaturas podrían subir entre 0,5 °C y 1,5 °C por encima de lo normal, especialmente hacia finales del 2026.
Tercero, el clima se vuelve más irregular. El Niño no solo seca el ambiente, también hace que las lluvias sean menos predecibles. Puede haber aguaceros fuertes en momentos puntuales, pero no una lluvia constante.
Incluso, este fenómeno puede tener efectos más allá del clima. Por ejemplo, el Ministerio de Salud ha advertido que en años con El Niño pueden aumentar problemas como enfermedades gastrointestinales, porque el calor y la menor disponibilidad de agua afectan la higiene y la calidad del agua .
Entonces, digamos, El Niño es como el factor que explica por qué todo este año se siente distinto: menos lluvia, más calor y más irregularidad.
¿Cómo se va a sentir en el día a día?
En la práctica, todo esto se traduce en un año medio inestable. Un invierno que tarda en sentirse de verdad, lluvias que van y vienen, más calor incluso en meses lluviosos y pausas secas más largas de lo normal.
También se puede sentir en cosas cotidianas, un mayor uso de ventiladores o aire acondicionado, más consumo de agua, y en algunos casos presión sobre actividades como la agricultura o el abastecimiento hídrico.
Si hubiera que resumirlo en una idea sería: “el 2026 no va a ser un año con un invierno típico”.
Más bien va a ser un año donde la lluvia llega tarde, no se instala de una vez, llueve menos y hace más calor. Así que sí, toca adaptarse un poco, porque el clima este año, claramente, no va a comportarse como de costumbre.