¿Qué está pasando con las patentes comerciales en San José?
August 7, 2026
Bueno, primero, iniciemos con lo básico: una patente comercial es el permiso que entrega una municipalidad para que un negocio pueda funcionar dentro de su cantón.
La Municipalidad de San José quiere actualizar el reglamento que dice cómo se entregan, renuevan, suspenden o cancelan esos permisos. El proyecto recibió una aprobación inicial y fue publicado el 17 de julio para consulta pública, pero todavía no está vigente ni cuenta con la aprobación definitiva del Concejo Municipal.
¿Por qué los comerciantes están preocupados?
Seis organizaciones comerciales pidieron detener el proceso y revisar el documento desde cero. Entre ellas están la Cámara de Comercio, la Cámara Costarricense de Restaurantes, Asobarest, el Movimiento Ciudadano Secibip, la Asociación de Comercios de Barrio Chino y representantes del sector cultural y nocturno.
A ver, los sectores dicen que no están en contra de actualizar las reglas. El problema, según explican, es que el texto podría agregar más requisitos, controles y sanciones para abrir o mantener un negocio.
También cuestionan que se utilicen conceptos poco claros, como “motivos inmorales”, “buenas costumbres”, “perturbaciones graves” u “orden público”. Así, temen que esas expresiones dejen demasiado espacio para que la Municipalidad decida cuándo rechazar, suspender o cancelar una patente.
La Cámara de Comercio también señaló el tema de las posibles multas de hasta cinco salarios base, cierres cautelares mientras se investigan denuncias y cancelaciones de licencias por un solo hecho. Además, cuestionó que el reglamento incluya temas como ruido, residuos, publicidad exterior, movilidad y uso del espacio público, que ya podrían estar regulados por otras normas.
¿Qué responde la Municipalidad?
El alcalde de San José, Diego Miranda, asegura que algunas de las advertencias se basan en interpretaciones incorrectas. También afirmó que la Municipalidad no aprobará el texto tal como está y que lo discutirá en mesas de trabajo con los sectores comerciales.
Miranda explicó que, si se modifica aunque sea una parte del documento, el procedimiento debe iniciar de nuevo, incluida una nueva consulta pública. También dijo que la reforma busca controlar comercios que generan problemas, sin afectar injustamente a quienes cumplen las reglas.
Entonces, ¿en qué quedó todo?
Pues, el reglamento no ha sido aprobado ni está aplicándose. La Muni utilizará el documento como base para negociar cambios, mientras los comerciantes piden retirarlo formalmente y construir una propuesta nueva con la participación de los sectores afectados.