Tres noticias lindas para cerrar la semana
July 24, 2026
Tesoro oculto
Para comenzar, en el puro corazón del desierto de Egipto, específicamente en el oasis de Dakhla al oeste del país, un grupo de arqueólogos egipcios y franceses descubrió una ciudad bizantina de unos 1.500 años de antigüedad.
Esta ciudad data del siglo IV d. C., una época en la que Egipto aún formaba parte del Imperio Bizantino.
¿Qué tiene de especial esta ciudad? Bueno, que está increíblemente bien preservada, entonces literal es una ventana al pasado y a la vida cotidiana en una ciudad cristiana en medio del desierto, algo que no es muy común ver.
No es la primera vez que encuentran asentamientos en esta zona, pero sí es uno de los centros urbanos más grandes jamás encontrados.
Entre las estructuras encontraron: una basílica cristiana construida a mediados del siglo IV, los restos de dos torres de vigilancia para proteger la ciudad y varios muros fortificados.
También, se descubrió algo que llamaron la "casa de Tisous", que fue la casa de un diácono cristiano de la época y que, al parecer, se usó como iglesia doméstica y ahí fue donde los primeros cristianos se reunían para celebrar ceremonias.
Pero sí, este descubrimiento es enorme porque nos permite entender mejor cómo funcionaba el antiguo Egipto, cómo todo está conectado al valle del Nilo y cómo la religión se fue expandiendo.
Magnífico descubrimiento
Y ya que hablamos de descubrimientos, en Ecuador un grupo de científicos anunció que lograron identificar genéticamente a más de 8.000 nuevas especies de insectos en el bosque protector Mashpi-Tayr, dentro del Chocó Andino ecuatoriano
Lo más interesante de esto es que de esas 8.000 nuevas especies:
En su mayoría, las especies son moscas, avispas y mariposas, pero de todo, y ahora comienza el trabajo pesado, que es describir cada una a detalle y darles un nombre tradicional.
Para dejarlos con un último dato, el Chocó Andino ecuatoriano es una zona enorme declarada como reserva de la biosfera hace ocho años y, específicamente el bosque Mashpi-Tayra, que es donde se encontraron estas nuevas especies, tiene 3.200 hectáreas.
¡Misterio resuelto!
Para cerrar, ¿alguna vez se han puesto a pensar por qué estamos donde estamos? Y no lo digo en el sentido Pachamama, lo digo en sentido físico.
¿Por qué la Tierra está justo acá? ¿Por qué la Vía Láctea está en este lugar tan específico? Y es que, si lo pensamos, un par de kilómetros para allá o para acá y no sería posible que exista la vida en el planeta.
¿Qué pasaría si les digo que estamos justo en este lugar… por una colisión? Yo sé, yo sé, suena poco creíble, pero pareciera que es la verdad.
Y es que un grupo de astrónomos, a través de una simulación, logró resolver uno de los grandes misterios del Universo y específicamente la Vía Láctea.
Básicamente lo que pasó fue esto.
Hace unos 10 mil millones de años, nuestra Vía Láctea fue golpeada de frente por una galaxia enana que se aproximaba.
El golpe fue tan masivo que nuestra galaxia comenzó a girar sobre sí misma, hasta dar más de 90 grados. Evidentemente, no fue un giro de un solo, fue lento durante cientos de millones de años, pero sí, giramos y llegamos a ese punto perfecto.
Ahora, escuchen esto: desde hace décadas se sabe que el disco (donde se concentran la mayor parte de estrellas, el gas y los brazos espirales) de nuestra galaxia presenta una ligera deformación o "doblez".
En pocas palabras, los científicos se dieron cuenta de que las estrellas que orbitan el centro de la galaxia lo hacen a unos 220 kilómetros por segundo; las que están en el halo giran apenas a unos 25 kilómetros por segundo.
Nunca se había logrado explicar esta diferencia tan abismal, hasta ahora.
Y la respuesta es esta misma colisión que no destruyó la galaxia principal, pero sí alteró profundamente su estructura.
¡Una locura!