Costa Rica entró en modo ahorro
May 28, 2026
Los hábitos de consumo de los ticos cambiaron muchísimo en los últimos años y, bueno, todo apunta a que ahora las personas están comprando de una forma mucho más cuidadosa y moderada.
Así lo señala el estudio Perfil del Consumidor Costarricense 2026 de la firma Unimer, realizado a partir de casi 4.000 entrevistas entre enero y marzo de este año.
Según la investigación, ya no se trata simplemente de buscar “lo más barato”. Más bien, las personas quieren sentir que realmente están recibiendo algo que valga lo que están pagando. O sea, cada compra ahora pasa por una especie de “auditoría mental”.
De hecho, el estudio revela que 7 de cada 10 costarricenses comparan precios, se restringen o sienten que deben justificar cada gasto antes de comprar algo.
Y aquí viene una de las partes más interesantes, ya que, para muchas personas, ahorrar o recortar gastos ya no se siente como un sacrificio, sino como una forma inteligente de manejar la plata. En otras palabras, quien no compara precios hoy, básicamente siente que está gastando de más.
El costo de vida cambió la relación con el consumo
El cambio también tiene mucho que ver con el aumento en el costo de vida. Según el estudio, el 72 % de los hogares vio subir sus gastos en los últimos seis meses, mientras que el 85 % atribuye ese aumento al alza en los precios de productos y servicios.
Entonces, claro, comprar dejó de ser algo automático o impulsivo y se convirtió en una decisión mucho más pensada, emocional y hasta estresante para muchas familias.
Además, el informe señala que el consumidor actual vive entre dos realidades: una necesidad de cuidar cada colón y, al mismo tiempo, buscar pequeñas recompensas emocionales para sobrellevar el estrés económico.
Por eso, las marcas ahora enfrentan un consumidor mucho más exigente, ya no basta con vender una idea aspiracional. Hoy las personas quieren pruebas de calidad, buen servicio y razones claras que justifiquen el precio.