Este sería el nuevo polémico plan de la FIFA para el mundial
July 29, 2026
La FIFA está pasando por una de sus mayores controversias y todo es culpa de su presidente Gianni Infantino.
Y es que, al mejor estilo de su bestie Trump, propuso un plan para abrir el Mundial a inversionistas privados, a través de una empresa llamada FIFA Forward Enterprise.
¿Qué significa esto? Que quiere crear una empresa de $20.000 millones de dólares, que gestione competencias como la Copa Mundial, el Mundial de Clubes, etc.
En teoría, la FIFA se dejaría la mayoría de las acciones, lo que le permitiría controlar toda la parte técnica, horarios, decisiones, regulaciones, etc.
Pero las restantes las venderían a accionistas privados para, según Infantino, recaudar hasta 4.200 millones de dólares
Ahora, ¿quiénes son esos potenciales inversores?
Según dijo la FIFA, Thrive Eternal, una firma de capital riesgo estadounidense, sería la que lidere el grupo de inversores.
Thrive Eternal fue fundado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, que es el yerno de Donald Trump.
Todos los futuros inversores tendrían que participar a través de Thrive Eternal.
Y ojo a esto, porque me parece la parte más importante: Infantino les escribió PERSONALMENTE a las 211 federaciones que conforman la FIFA, para decirles que si votan a favor de este plan, les daría $40 millones a cambio.
Y les dio hasta el 19 de septiembre como fecha límite para que decidan si están a favor o en contra.
¿Se va a aprobar? Es complicado saberlo.
De esas 211 federaciones, 55 están bajo la jurisdicción de la UEFA y la UEFA ha sido muy abierta y clara con que no está a favor de este plan.
Esta semana la UEFA va a tener una reunión de emergencia para debatir, mientras que la Federación Inglesa, CONCACAF y otras han dicho estar en contra.
Lo que sí, es que si la FIFA decidiera seguir adelante con el plan pese a las críticas, una posible respuesta sea que la UEFA lo boicote.
Por último, ¿cuáles son los riesgos de un plan así? Bueno, que por la plata baila el mono.
El mayor temor es que los inversionistas sí o sí van a querer maximizar la rentabilidad de su inversión.
Entonces, aunque la FIFA mantenga formalmente el control, van a presionar para aumentar ingresos mediante más partidos, más torneos, nuevos formatos, mayores precios de entradas, más publicidad y más explotación comercial.
Y claro, luego existe todo el tema del conflicto entre el interés deportivo y el financiero.
Si una empresa que invirtió millones depende del éxito económico del Mundial, decisiones sobre sedes, calendarios, horarios, etc., quedarían condicionadas por criterios de rentabilidad y no deportivos.
Y por último, dicen las malas lenguas que cuando Infantino termine su mandato como presidente de la FIFA en 2031, podría convertirse en comisionado o director ejecutivo de FIFA Forward Enterprise, lo cual es una falta de transparencia terrible.