La IA y el futuro del empleo
April 14, 2026
Un informe reciente de Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión más grandes e influyentes del mundo, así lo afirma: “la IA está aumentando la productividad, sí, pero al mismo tiempo está empezando a reemplazar ciertos trabajos, sobre todo los más repetitivos o administrativos”.
Pero… ¿qué está pasando exactamente?
Bueno, el fenómeno es bastante sencillo, según el informe, cada vez hay más tareas que una máquina puede hacer mejor, más rápido y más barato.
Sectores como la manufactura, el transporte o los trabajos administrativos son los que más están sintiendo el impacto.
En Latinoamérica, el desempleo en puestos administrativos ya ha crecido un 5,8%, lo que evidencia la rapidez con la que las herramientas digitales están reemplazando tareas repetitivas.
Los datos más recientes muestran que el impacto de la inteligencia artificial en el empleo ya se está sintiendo a nivel global.
El Fondo Monetario Internacional estima que hasta el 40% de los trabajos podrían verse afectados, con un impacto mayor en economías avanzadas. En esa misma línea, la Organización Internacional del Trabajo advierte que cerca del 25% de los puestos están en riesgo por el avance de la IA generativa.
–Eso es casi la mitad de los trabajos, se supone que la IA venía a ayudarnos no a desplazarnos–
En el caso de Estados Unidos, ya se pueden ver los efectos, hasta septiembre de 2025 se habían registrado 17.375 despidos directamente atribuidos a la inteligencia artificial, además de otros 20.219 vinculados a procesos de actualización tecnológica.
Desde la propia industria tecnológica, también hay advertencias. El CEO de Anthropic ha señalado que la IA podría eliminar HASTA EL 50% DE LOS EMPLEOS iniciales en áreas como tecnología, finanzas y derecho, con incrementos de desempleo de corto plazo que podrían ubicarse entre el 10% y el 20%.
Y… ¿por qué Latinoamérica podría estar más expuesta?
Aquí entra un factor muy importante: la brecha digital, la diferencia entre las personas que han podido adaptarse al entorno digital y quiénes no
Por un lado, en la región hay mucha gente trabajando en sectores que son más fáciles de automatizar, por ejemplo los mencionados anteriormente, manufactura, el transporte o los trabajos administrativos. Pero, por otro lado, no todos tienen acceso o saben usar herramientas de IA. Entonces se genera una doble presión en el contexto regional: más riesgo de perder el trabajo y menos herramientas para adaptarse.
De hecho, pasa algo curioso, y preocupante según el informe: en la región, muchas personas temen perder su empleo por la IA, pero al mismo tiempo muy pocas la usan en su día a día.
Pero, bueno, no todo es negativo ¿verdad?
También hay oportunidades en este campo. La IA no solo “elimina trabajos”, también está creando nuevos roles que antes ni existían, especialmente en el área de tecnología, automatización y análisis.
Y hay otro punto importante que arroja Goldman Sachs: quienes saben usar IA están ganando más. En algunos casos, hasta un 56% más que quienes no tienen esas habilidades.
Entonces, ¿qué significa todo esto?
Pues, básicamente el problema no es la inteligencia artificial… es no saber usarla.
Hoy muchas empresas ya están buscando gente que tenga estas habilidades integradas o avanzadas. Incluso, en algunos casos, las priorizan por encima de la experiencia tradicional.
Ahora… ¿Qué se puede hacer?
La respuesta va por adaptarse, sí o sí. Aprender a usar herramientas de IA, desarrollar pensamiento crítico y mantenerse en constante aprendizaje ya no es opcional.
Y a nivel país, también se vuelve urgente invertir más en educación, alfabetización digital y procesos de reconversión laboral, para que más personas tengan la oportunidad real de adaptarse y no queden fuera de este cambio.
Porque al final, esto no va solo de tecnología ni de productividad. Va de personas. De quienes hoy ven su trabajo cambiar, de quienes sienten incertidumbre, y de quienes todavía no tienen las herramientas para adaptarse.
La transformación ya está en marcha. El reto, más bien, es cómo hacemos para que nadie se quede atrás en el proceso.