Todo lo que hay que entender sobre el dólar en Costa Rica: la guía definitiva para saber qué está pasando (y qué viene)
April 13, 2026
El tipo de cambio en Costa Rica, es decir, cuántos colones se necesitan para comprar un dólar, sigue bajando y se mantiene en niveles que no se veían desde hace más de dos décadas. En los últimos días, el dólar se había mantenido cerca de los ¢465, principalmente porque al país han estado entrando muchos dólares.
Pero esa tendencia bajó aún más al cierre de la semana. El tipo de cambio siguió cayendo en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) y, según el Banco Central de Costa Rica (BCCR), el precio promedio del dólar, este pasado viernes, terminó en ¢461,83.
Pero ¿esto a qué se debe?
Bueno, como diría Sonámbulo Psicotropical: "primero lo primero".
El tipo de cambio
El tipo de cambio es, en el fondo, el precio del dólar. Y como cualquier precio, sube o baja dependiendo de cuánto hay y cuánto se necesita de un producto o servicio específico.
Si al país están entrando muchos dólares, ya sea por turismo, exportaciones o inversión extranjera, pero no hay tanta gente “buscándolos” luego, ese “exceso” hace que el dólar valga menos y baje.
Es como con cualquier producto, cuando hay mucho y poca demanda, el precio termina cayendo. Y eso es justo lo que está pasando. Costa Rica está recibiendo una cantidad “extraordinaria” de dólares, lo que ha generado una sobreoferta que empuja el tipo de cambio hacia abajo.
Pero… ¿Por qué hay tantos dólares en el país?
La abundancia de dólares no es casual. Hay diversos factores estructurales detrás, como por ejemplo:
- Más exportaciones
- Recuperación del turismo
- Crecimiento de las zonas francas
- Inversión extranjera directa
- Empresas multinacionales que venden dólares para pagar impuestos y salarios
Esto lo que refleja es un cambio más profundo en la economía costarricense, cada vez más vinculada al sector externo, lo que implica una entrada constante de divisas.
A eso se suman factores puntuales, como pagos extraordinarios de impuestos o grandes movimientos empresariales, que en ciertos momentos disparan aún más la oferta de dólares.
¿A quién beneficia y a quién afecta?
Un dólar barato tiene efectos mixtos.
Por un lado, beneficia a quienes compran en dólares: importadores, empresas que traen insumos o consumidores que adquieren productos del exterior.
Pero también tiene un costo importante, ya que, afecta a quienes ganan en dólares. Exportadores, sector turismo y multinacionales reciben menos colones al convertir sus ingresos, lo que reduce su rentabilidad.
Así, sectores como las zonas francas han levantado la mano para advertir sobre el impacto que está teniendo un dólar bajo en su operación y competitividad. Debido a que, este contexto, puede influir en decisiones empresariales, que van desde reajustes operativos y relocalizaciones hasta recortes de personal.
Ahora… ¿Qué pueden hacer las empresas?
En este escenario, resulta fundamental gestionar el llamado “riesgo cambiario”, es decir, el riesgo de perder dinero por variaciones en el tipo de cambio.
Una de las principales herramientas son las coberturas cambiarias, que funcionan como un seguro, debido a que permiten fijar hoy el tipo de cambio para una operación futura, reduciendo la incertidumbre.
Además, se recomienda:
- Monitorear constantemente el mercado
- Analizar indicadores como exportaciones e inversión
- Cuidar el flujo de caja
- Tomar decisiones alineadas con el contexto económico
No hacerlo puede afectar directamente la rentabilidad y estabilidad financiera de una empresa.
Además, si quieren profundizar en cómo enfrentar la caída del tipo de cambio, pueden revisar la conversación que tuvo Pietro con Mauricio Jenkins, experto en economía, donde se explican algunas herramientas para manejar este escenario, desde la perspectiva personal y empresarial.
El factor internacional: una posible presión al alza
Sin embargo, no todo empuja el tipo de cambio hacia abajo.
El contexto internacional empieza a meter presión en sentido contrario. La reciente escalada del conflicto en Medio Oriente ha elevado los precios del petróleo, lo que puede encarecer importaciones y aumentar la demanda de dólares.
En un país como Costa Rica, que importa combustibles, esto puede traducirse en más presión sobre el tipo de cambio hacia arriba, además de posibles efectos inflacionarios.
Un dólar bajo… pero no para siempre
De este modo, y aunque la tendencia ha sido evidente en los últimos meses, el Banco Central y varios economistas coinciden en que esta caída no será indefinida.
De hecho, el propio presidente del Banco Central, Roger Madrigal, ha sido bastante directo al afirmar que “el colón no se va a seguir apreciando para siempre”, y que más bien, el mercado está entrando en una etapa donde busca “un nuevo punto de equilibrio”.
Las proyecciones apuntan a que podría haber una leve corrección en los próximos meses. Algunas estimaciones hablan de un aumento cercano al 1,6%, lo que llevaría el tipo de cambio a niveles alrededor de ¢474 por dólar.
Un mercado en transición
El tipo de cambio en Costa Rica está en un momento de transición.
Por un lado, siguen pesando factores internos, como la gran cantidad de dólares que está entrando al país, que mantienen el precio bajo. Y al mismo tiempo, empiezan a asomarse factores externos que podrían moverlo en la otra dirección, por ejemplo, un contexto internacional más inestable.
En medio de todo ello, lo que se espera es que el dólar deje de caer como venía cayendo y empiece, poco a poco, a moverse hacia una zona más estable. Es decir, menos caídas seguidas y más ajustes pequeños mientras el mercado busca su equilibrio.
Aun así, los expertos no esperan movimientos bruscos en el corto plazo. Más bien, la lectura general es que el mercado se va a ir estabilizando poco a poco, sin un cambio repentino en la tendencia actual.