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Internacional

¡Tres noticias buenas para iniciar la semana!

Vamos a hablar de un juego milenario, del regreso de una especie extinta y de por qué deberían (después de leer esto) ir a tomar una siesta.
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Sergio Salazar

February 13, 2026

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¿Necesitan buenas noticias para iniciar la semana? No se preocupen, acá los tenemos cubiertos.

Regresa a casa Gary

Para comenzar, ¿recuerdan ese episodio de Bob Esponja en el que Gary se pierde y lo buscan por todo lado y cantan la que –probablemente– sea la mejor canción del show?

Bueno, algo así pasó.

Resulta que en las Bermudas, por décadas se creía que un pequeño caracol terrestre endémico de la isla había desaparecido para siempre.

Al parecer, no solo no está perdido, sino que está prosperando y reproduciéndose.

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Esta historia se remonta al 2014 cuando, contra todo pronóstico, se encontró un pequeño grupo de estos caracoles en un callejón en Hamilton, la capital de Bermudas.

Y, créanlo o no, este minigrupo de unos 200 caracoles salvó a la especie de la extinción total.

El gobierno lanzó una colaboración internacional con investigadores, científicos y el Chester Zoo del Reino Unido, para criar estos caracoles en cautiverio para, eventualmente, devolverlos a su hábitat.

Y desde el 2019, más de 100,000 caracoles han sido reintroducidos en la isla en zonas protegidas, para evitar que depredadores los devuelvan al borde de la desaparición. 

Y ahora, hay especímenes en seis zonas diferentes de la isla y estos caracoles volvieron a tener categoría de “seguros” luego de muchísimos años de lucha.

¿Y ese juego de mesa?

En otros temas, ¿qué darían para poder jugar un juego de mesa que estuvo perdido por más de 1.500 años? Suena como Zathura o Jumanji, pero no.

Resulta que utilizando inteligencia artificial, un grupo de científicos de las universidades de Maastricht y Leiden en Países Bajos lograron recrear un milenario juego de mesa.

 

Crédito: Antiquity/AFP

Y es que hace muchos años existía una ciudad romana llamada Coriovallum, sobre lo que hoy en día es la ciudad de Heerlen. En esa ciudad, hace décadas, se había encontrado una pequeña piedra caliza lisa con unas líneas talladas, algunas más profundas que otras.

Y si bien, en un inicio, se pensaba que era una decoración o algo por el estilo, las líneas lo delataron y se dieron cuenta de que se trataba de un juego.

Por esa razón, alimentaron una IA llamada Ludii con las reglas de cerca de cien juegos antiguos conocidos y la entrenaron hasta que pudiera deducir las reglas.

Al final, la conclusión a la que llegaron es que se trataba de un juego de estrategia en el que había que mover piezas de tal forma que iban atrapando otras. El ganador era el que hacía el menor número de movimientos.

Algo así como ajedrez, pero sin ser ajedrez.

Zzzzz 😴

Y ya para cerrar, ¿no se les antoja una siesta?

Si no, deberían.

Una serie de nuevas investigaciones encontraron que tomar una siestita de unos 45 minutos por la tarde ayuda al cerebro a recuperarse y a mejorar la capacidad de aprendizaje.

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En pocas palabras, es casi tan beneficioso como una noche de sueño completo.

Y es que, a lo largo de la mañana, nuestro cerebro se va saturando con información. Cuanto más nos entra, más difícil es concentrarnos y absorber nuevas ideas.

Entonces, una siesta le da al cerebro una especie de pausa, le permite refrescarse y abre espacio para nuevas ideas.

Así que ya saben, ¡vayan a acostarse!