Estos son los 10 países más corruptos del mundo
February 10, 2026
Se acaba de publicar el más reciente Índice de Percepción de la Corrupción de la organización Transparency International y sí o sí, tenemos que hablar al respecto.
Pero antes, ¿qué mide este índice? Y esto es importante tenerlo claro porque no mide la “corrupción real” cuantificada en cifras exactas, sino la percepción de corrupción en el sector público.
O sea, cómo ven los expertos, empresarios y observadores independientes las prácticas corruptas dentro de los gobiernos y la administración pública.
Este índice se hace en base a al menos 13 fuentes externas independientes, como evaluaciones de riesgo, encuestas a expertos, informes de organismos internacionales como el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial y, a partir de toda esta información, califican a los países.
La nota va de 0 a 100, siendo 0 los niveles más altos de corrupción percibida y 100 los más bajos.
Entonces, ¿cómo quedó el ranking para el 2025?
Sudán del Sur: 9 puntos
Somalia: 9 puntos
Venezuela: 10 puntos
Yemen: 13 puntos
Libia: 13 puntos
Eritrea: 13 puntos
Sudán: 14 puntos
Nicaragua: 14 punto
Siria: 14 puntos
Corea del Sur: 15 puntos
En el caso de Latinoamérica, los 5 países más corruptos serían: Venezuela (con una nota de 10), Nicaragua (14 de nota), Haití (16 de nota), Paraguay (24 de nota) y Guatemala (26 de nota).
Ahora, al otro lado de la moneda tenemos los países menos corruptos, con Dinamarca, Finlandia y Singapur liderando una vez más; casi siempre son los primeros tres.
Dinamarca tuvo una nota de 89, Finlandia 84 y Singapur sacó 81. Completando el top 5 están: Nueva Zelanda con 81 puntos y Noruega con 80.
Si les surge la duda, Costa Rica obtuvo 56 puntos, quedando en el puesto 46 (bajamos 2 puestos en comparación con el Índice 2024).
Ahora, ¿qué significa estar entre los más corruptos? Que suelen ser países con una débil (o inexistente) separación de poderes, con poca transparencia en contratos públicos y manejo de recursos, con instituciones capturadas por las élites y con poca protección a denunciantes y periodistas.