Section
Costa Rica

Uniformes Escolares y Comportamiento Estudiantil: ¿Existe una Relación?

El tema de los uniformes escolares siempre vuelve a la conversación, casi siempre con el argumento de que ayudan a mantener el orden y la disciplina. Pero cuando uno revisa los estudios, la realidad no es tan simple.
Image
Image
Uniformes escolares.

Por

Sebastián Montenegro

March 4, 2026

ad
Body

El debate tomó fuerza porque el Ministerio de Educación Pública (MEP) anunció que a partir del curso lectivo 2026 habrá nuevas reglas sobre presentación personal y conducta en todos los centros educativos del país

Entonces, hablemos de los argumentos a favor de uniformes según diversos organismos internacionales:

  • Los uniformes ayudan a que se concentren en estudiar y no en competir por ropa.
  • Hacen que las diferencias económicas sean menos visibles entre los alumnos.
  • Crean un sentido de comunidad y pertenencia.
  • Pueden ayudar a mantener la disciplina.
  • Facilitan identificar a personas que no deberían estar en la escuela.
  • Ahorran tiempo al vestirse, dejando más espacio para dormir o estudiar.

 

Sin embargo, especialistas del Centro de Investigación y Docencia en Educación de la Universidad Nacional advirtieron al MEP que imponer un uniforme o restringir las formas de expresarse con el estilo personal no tiene respaldo científico como estrategia para mejorar las calificaciones. 

 

Según señalaron, concentrarse en esos aspectos puede desviar la atención de los verdaderos retos educativos del país: rezago en lectura y escritura, dificultades en matemáticas, abandono escolar, brechas de género y desigualdad territorial.

Por otro lado, sí se ha visto que las reglas estrictas sobre la apariencia pueden hacer que los estudiantes falten más a clase, se sientan menos seguros de sí mismosmenos parte de la escuela

Para el CINDE-UNA, se deben tener reglas claras que todos conozcan, que ayuden a evitar injusticias y a crear un ambiente de respeto, pero siempre enfocadas en el aprendizaje y en el crecimiento de los estudiantes, no en hacer que todos se vean o se comporten igual.

Los datos científicos…

Una investigación en Estados Unidos con más de 6.000 niños y niñas de preescolar y primaria encontró que usar uniforme no cambió de forma significativa aspectos como la agresividad, el autocontrol o las habilidades sociales. Tampoco hubo mejoras claras en la asistencia y, en algunos casos, incluso se observó que el sentido de pertenencia a la escuela podía bajar (Ansari et al., 2021). 

Otros estudios llegan a conclusiones parecidas: no hay pruebas sólidas de que el uniforme reduzca de manera importante los problemas de disciplina o mejore las notas. Influyen mucho más factores como el ambiente y la infraestructura escolar, la calidad de los docentes y la realidad socioeconómica de cada estudiante (Brunsma, 2010).

Hay además un punto práctico que casi no se discute: la actividad física. Un estudio internacional reciente encontró que en países donde el uniforme tradicional es obligatorio, menos estudiantes cumplen con los 60 minutos diarios de ejercicio recomendados, especialmente niñas de primaria (Olivares-Arancibia et al., 2025). 

La razón es sencilla: algunas prendas no son tan cómodas para correr o jugar. Cuando no hay uniforme tradicional obligatorio, la ropa suele ser más funcional y facilita el movimiento.

Es así como, la evidencia no respalda que el uniforme y las restricciones de la expresión personal o individual, sean una solución mágica para mejorar la conducta o el rendimiento

Así, la discusión actual va más por encontrar un equilibrio entre reglas institucionales, inclusión, bienestar y libertad de expresión, recordando que lo que realmente influye en la educación va mucho más allá de la ropa.