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¿Los alimentos congelados son menos saludables? En realidad, podría ser lo contrario

Si son de las personas que pasan de largo por el pasillo de congelados porque creen que todo lo fresco es mejor, tal vez esta información les cambie un poco la perspectiva.
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Por

Sebastián Montenegro

June 9, 2026

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De acuerdo con la dietista-nutricionista Maya Feller, en consulta para The New York Times, los alimentos congelados pueden ser un verdadero “salvavidas” en la cocina y, además, ofrecer una calidad nutricional muy similar o incluso superior a la de algunos productos frescos.

La ciencia respalda sus beneficios

Sin embargo, esto no es solo una opinión. Un estudio publicado en 2015, llamado “Vitamin Retention in Eight Fruits and Vegetables: A Comparison of Refrigerated and Frozen Storage”, comparó frutas y verduras frescas y congeladas, como espinacas, brócoli, maíz, arándanos y fresas, y encontró que, en términos generales, tenían niveles parecidos de vitaminas. Lo curioso es que, en algunos casos, las versiones congeladas presentaban más vitamina C, vitamina E y vitamina B2 que las frescas.

¿Por qué pueden conservar más nutrientes?

La explicación la da la dietista Marie Barone, de UC Davis Health. Según la especialista, muchas frutas y verduras destinadas a congelación se cosechan cuando están en su punto ideal de maduración y se congelan casi de inmediato, lo que ayuda a preservar mejor sus nutrientes. En cambio, los productos frescos pueden pasar varios días viajando, almacenados o exhibidos antes de llegar al supermercado y, durante ese tiempo, van perdiendo parte de sus vitaminas.

También pueden ayudar a ahorrar

Además, otro punto a favor es el precio. En Estados Unidos, datos del Departamento de Agricultura (USDA) indican que varios productos, como arándanos, moras, espinacas, brócoli y maíz, suelen ser más baratos cuando se compran congelados que en su versión fresca.

En Costa Rica, sin embargo, esto puede variar según la temporada, el origen del producto y el lugar donde se compre. Por ejemplo, es común que alimentos como el brócoli, el maíz o las espinacas tengan precios muy competitivos cuando están en temporada o se adquieren en ferias del agricultor.

En cambio, frutas como los arándanos o las moras, que con frecuencia son importadas, suelen tener un precio más elevado en su presentación fresca. En estos casos, optar por la versión congelada puede ofrecer una mejor relación entre costo y cantidad, además de la ventaja de conservarse durante más tiempo y ayudar a reducir el desperdicio de alimentos.

Eso sí, tienen un pequeño detalle, algunas frutas pueden quedar más blandas después de descongelarse. Pero, la verdad, siguen funcionando perfecto para batidos, postres o recetas al horno. Así, los alimentos congelados no solo son una opción práctica, sino que también pueden ser una forma inteligente de ahorrar dinero y seguir incorporando frutas y verduras en la alimentación sin sacrificar calidad nutricional :)