Bad Bunny no cobró por cantar en el Super Bowl
February 10, 2026
Bad Bunny no recibió ni un solo dólar por presentarse en el Super Bowl. Y no es una excepción rara, ningún artista que ha participado en el halftime show recibe un pago directo por subir a ese escenario.
Esto no significa que a los artistas les toque pagar su propio concierto. La NFL, junto con los patrocinadores, asumen todos los costos de producción del espectáculo (escenario, sonido, iluminación, logística y ensayos). Esos gastos pueden superar fácilmente hasta diez millones de dólares.
Entonces, si no hay salario, ¿dónde está el negocio? Todo está en la exposición. El Super Bowl es uno de los eventos más vistos del año a nivel global. El show de medio tiempo alcanza audiencias de más de 128 millones de personas en una sola noche.
Después de ese tipo de exposición, el impacto es inmediato. En el caso de Bad Bunny, sus reproducciones en Apple Music se multiplicaron por siete, pese a que ya era uno de los artistas más escuchados del mundo en Spotify. No se trata de darse a conocer, sino de amplificar una marca artística a escala global.
Este patrón se ha repetido con otros artistas. Figuras como Kendrick Lamar o Shakira han visto cómo sus reproducciones en plataformas digitales aumentan más de un 150 % tras el show. Ese salto se traduce en ingresos por streaming, venta de boletos, giras más grandes y contratos publicitarios mucho más pesados.
Por eso, aunque es cierto que no ganan dinero por cantar en esos quince minutos, el verdadero beneficio llega después. El Super Bowl funciona como una vitrina imposible de replicar en cualquier otro escenario.
Para un artista, presentarse frente a millones de personas en todo el mundo no es solo un show más. Es uno de los momentos más determinantes de su carrera.