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Finanzas

¿Ganan más, pero sienten que les alcanza menos? Esto es el Lifestyle Creep

El Lifestyle Creep explica por qué, aunque los ingresos aumentan, la sensación de escasez no desaparece. Más consumo, nuevas aspiraciones y hábitos que se ajustan al alza terminan absorbiendo cualquier mejora salarial.
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Por

Sebastian Campbell

January 9, 2026

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A muchas personas les pasa lo mismo: ganan más que antes, pero sienten que el dinero rinde menos. No es necesariamente un problema de mala administración ni de gastos impulsivos. En muchos casos, es el efecto del Lifestyle Creep, un fenómeno donde el nivel de consumo crece al mismo ritmo —o incluso más rápido— que los ingresos.

En nuestra cultura, el éxito suele medirse por lo que se tiene o por cómo se vive. El último celular, un carro nuevo, ropa de marca o cenas en lugares exclusivos funcionan como símbolos de estatus. Dan la sensación de progreso, de estar “avanzando”, aunque financieramente no siempre sea así.

El Lifestyle Creep no se trata solo de gastar más, sino de cómo cambian los hábitos. Lo que antes era suficiente deja de serlo. Un café sencillo se reemplaza por uno de una cadena internacional, lo básico se transforma en experiencias más exclusivas y la percepción de lo “necesario” se expande constantemente.

Esta presión no aparece de la nada. Las redes sociales exponen estilos de vida idealizados que se normalizan. La publicidad refuerza la idea de que siempre falta algo para ser felices. Y la comparación con amigos, colegas o conocidos empuja a querer estar a la misma “altura”, aunque eso implique comprometer la estabilidad financiera.

El problema es que, cuando los gastos crecen junto con los ingresos, no se genera margen para ahorrar, invertir o ganar tranquilidad. El salario mejora, pero la sensación de alivio nunca llega. El dinero entra y sale con la misma rapidez, solo que en montos más altos.

El Lifestyle Creep no es necesariamente negativo. Es normal que, al ganar más, también se quiera vivir mejor. El riesgo aparece cuando ese cambio ocurre de forma automática y sin consciencia. Al final, el verdadero lujo no siempre está en acumular cosas, sino en reducir la presión financiera y vivir con mayor paz.