¿Cuánto petróleo puede sacar Estados Unidos de Venezuela?
January 9, 2026
Que Venezuela tenga enormes reservas de petróleo no es ningún secreto. Durante años, ese crudo ha sido visto como una potencial “gallina de los huevos de oro”, especialmente desde la perspectiva estadounidense. En su mejor momento, el país llegó a producir más de 3 millones de barriles diarios, una cifra que lo colocaba entre los grandes jugadores del mercado energético global.
Hoy la realidad es muy distinta. Venezuela produce apenas una fracción de eso, menos del 1 % del petróleo mundial. Sobre el papel, la solución parece sencilla: relajar sanciones, permitir inversión extranjera y volver a extraer petróleo a gran escala. Pero el problema no está en la idea, sino en la ejecución.
La infraestructura petrolera del país está profundamente deteriorada. Refinerías oxidadas, pozos dañados y oleoductos que llevan años sin mantenimiento hacen imposible una reactivación inmediata. A esto se suma un factor clave: durante más de una década, ingenieros, geólogos y técnicos especializados abandonaron el país, generando una fuga de talento difícil de revertir.
Levantar nuevamente la industria petrolera venezolana no cuesta millones, sino decenas de miles de millones de dólares, y requiere tiempo. Incluso si mañana llegara el financiamiento necesario, pasarían años antes de alcanzar niveles de producción que realmente influyan en el mercado global.
Por eso, la narrativa de que basta con “querer el petróleo venezolano” simplifica demasiado el problema. No se trata solo de abrir la llave y dejar fluir el crudo. Es una apuesta enorme, lenta y llena de obstáculos estructurales que van mucho más allá de la política y las sanciones.
El petróleo puede estar ahí, bajo tierra. Pero extraerlo, venderlo y hacerlo rentable en las condiciones actuales es una historia completamente distinta.